69. El saludo
Hee-sook se mantuvo detallándolo. Se veía muy joven y era más bajo que ella. Sus ojos azules y su cabello marrón eran la imagen de un auténtico europeo. Tenían entendido que eran de raíces alemanas. Con semblante inmutable serio e intimidante le correspondió el saludo. ¿Él era su prometido? Sus padres le habían hablado de su compromiso con el hijo de la familia Dietrich. No imaginaba que sería una persona tan menuda y tímida. Sin embargo, era un poco lindo. Desprendía inocencia y pureza. Entonc