53. Los tragos
Heinz observó el mensaje que acababa de enviar a Ha-na en su teléfono. “Me quedaré fuera esta noche. No me esperes.” La frialdad de sus propias palabras lo golpeó; reflejaban el desconcierto que lo consumía cada vez que pensaba en lo que Ha-na había dicho aquella noche, en medio de sus palabras ebrias y duras. Cada frase había sido como una herida; su odio y su desprecio parecían genuinos. Aunque había querido pensar que era solo el efecto del alcohol, cada sonrisa que ella le dedicaba a Erik le