193. El sofá
La tensión en la habitación se había frenética. Heinz, sentado en el sofá, observaba a Ha-na con una mezcla de paciencia y expectación, sus ojos azules brillando con intensidad. Ella, de pie frente a él, parecía estar reuniendo el coraje para el siguiente paso, pero no había nada en su mirada que delatara duda.
Con un movimiento lento, deliberado, Ha-na llevó sus manos hacia la corbata de Heinz. Sus dedos, cuidadosos al principio, comenzaron a deshacer el nudo con una precisión que denotaba tan