149. El último beso
—No, te equivocas —prosiguió Heinz—. No eres un solo un capricho. Eres la mejor que siempre me ha gustado.
—¿Y qué me dices de Hee-sook? ¿No estás comprometido con ella? Por eso tuvieron una cita en el parque —comentó Ha-na con firmeza.
—Yo no voy a casarme con ella. Hee-sook no me gusta, ni yo a ella. Eso es por planes de nuestros padres…. Yo solo quiero estar contigo, porque estoy enamorado de ti, Ha-na —confesó Heinz con sinceridad.
—Entonces, si tanto te gusto termina ese contrato y déjame.