Ava DeCostello
New York
–Nos preocupamos mucho – Dijo mi cachorro – Porque la vimos mal, hace rato cuando nos llamaste, por eso hemos venido con Ava y menos mal que mi princesita ya duerme.
–Sí menos mal – Ary, quería llorar y se acercó a darle un beso a Charlie en la cabeza – No soportaría que le pase nada a ninguno de ustedes.
Mis hijos eran la debilidad de Ary, aunque sus demás sobrinos no se quedaban atrás, con mis hijos, siempre se notaba la diferencia cuando estaban a solas. Yo creo que s