Eryx DeCostello
New York
Después de la comida con mi madre y Ary, regresé a la oficina, tenía un asunto pendiente con Jerome, no me había dado noticias de la investigación que le encargué. La mujer escurridiza que me había salvado la vida, no podía esfumarse así como así, en algún lado debía estar. Tomo el teléfono y le marco a mi hermano.
—Hola, hermano ¿cómo estás? estaba a punto de llamarte.
Bueno eso era cierto, le dije a qué hora iba a estar en la oficina después de mi comida obligada.