ALARIC
La luna llena iluminaba el cielo como un faro de plata, brillando sobre un territorio que ya no nos pertenecía. Todo lo que habíamos construido, todo lo que éramos, había sido reducido a cenizas y ruinas por la mano de los cazadores. No solo habíamos perdido nuestras tierras, habíamos perdido a Elena, nuestro alfa, nuestra guía… mi amor.
El aire estaba impregnado de luto y desesperanza. Podía sentirlo en cada miembro de la manada, en cada paso pesado, en cada mirada que evitaba la mía. P