Mariah se quedó un poco incrédula al escuchar aquella historia.
—¿No es suficiente con hacer una prueba de paternidad para saber si es tu hijo biológico?
Luca negó con la cabeza.
—No es tan simple. Beatriz es muy astuta; me temo que hasta los resultados de la prueba podrían ser falsificados. Además, ya se ganó al viejo. Él cree que Ezra es su nieto, y a estas alturas, sea verdad o no… ya dejó de importar.
Mariah escuchó en silencio, chasqueando la lengua ante tantos giros dignos de una familia