En ese momento, Vanessa seguía en el hospital cuidando de Mariah.
De repente, Mariah dejó de deslizar la pantalla de su móvil y miró a Vanessa, como dudando si hablar o no.
—¿Qué pasa? Si quieres decir algo, dilo de una vez —Vanessa frunció el ceño.
Mariah no sabía por dónde empezar y solo insinuó:
—Eh… Vanessa, ¿por qué no revisas tu celular?
Recién entonces Vanessa se dio cuenta del mensaje que Mariah le había enviado. Lo leyó hasta el final con expresión neutra, pero por dentro su corazón ya