18. Indefinidamente
18. Indefinidamente
El desayuno está servido sobre la mesa cuando Elise termina de atarse el cabello. Kristian ya está sentado, revisando algunos documentos, pero en realidad no está leyendo nada. Cada vez que ella se mueve, aunque sea para servir agua en su vaso, él levanta la vista.
—¿Cuándo te vas a casa? —pregunta Elise mientras parte un panecillo. No quiere sonar brusca, pero no hay otra forma de decirlo. Estar cerca de Kristian no es lo que quiere en este momento, menos aún después de habe