—no puedo créelo, de verdad no puedo créelo ¿de verdad estamos viendo lo mismo?
Las dos mujeres observaron a Dorian, como si no fuese más que un demente, en lo que este caminaba lleno de júbilo de un lado a otro, más que dichoso, más que satisfecho con la situación
Aquel día estaban imaginando su local, por fin estaba abierto, todo por lo que trabajaron por años, todo aquello que veían como algo imposible allí estaba
Era de ellos, Venus sonrió más que satisfecha, mientras observo como había alg