¿Cómo demonios le había hecho Sofía para que él viniera a esta fiesta?
Las miradas de los presentes se clavaron en ella. Mostraban una mezcla de envidia y desconcierto.
Lorena también estaba sorprendida. En un principio, había supuesto que, tras el rechazo del proyecto, su hija se daría por vencida. Pero estaba equivocada. Lejos de rendirse, había estado moviendo hilos por su cuenta para contactar al director de una empresa extranjera.
Lorena cerró los ojos y una expresión de genuina admiración