Capítulo veinticinco. Clases de natación
Clases de natación
«Prefiero mil veces verte convertida en una diablesa y no convertida en un gatito asustado, no de miedo, Paula… Nunca más».
Aquellas profundas palabras persiguieron a Paula por los siguientes días, había intentado no pensar en ellas, de no pensar en él, pero… ¡Era imposible! Arturo terminaba colándose en su mente justo como en ese momento.
—¿Mami? —Alejandro tocó el brazo de Paula para llamar su atención.
—¿Qué?
—Te estoy hablando desde hace un buen rato, mami, pero pareces p