Capítulo setenta y dos. Un tema de conversación
Un tema de conversación
Carolina miró a Lucas, sus ojitos se llenaron de lágrimas y ella quiso gritar al ver el dolor en la mirada de su hijo, pero todo lo que salió de sus labios fue un gemido ahogado y dolorido.
—¡Mamá!…
El grito de Lucas fue acompañado por varios disparos más, Carolina no supo si eran en su contra o en contra de quien le había disparado.
—¡Mamá!
—¡Tía Caro!
Los niños corrieron cuando el cuerpo de Carolina cedió ante su peso, sus rodillas fueron lo primero que tocaron el sue