Capítulo sesenta y nueve. Sentimientos.
Sentimientos.
—¿Estás lista? —preguntó Arturo una vez que se encontraron en las afueras del centro penitenciario de hombres.
—Para ser honesta, tengo sentimientos encontrados. Mientras estoy aquí de pie, esperando conocer a un hombre que creí estaba muerto, tengo a mi abuela esperando por mí en la casa donde crecí. Donde pasé penas, muchas penas, pero donde también fui feliz.
—Cariño.
—Qué complicado es el ser humano, esperando por lo desconocido, mientras hago esperar lo que siempre fue parte