Capítulo diecisiete. Noche de película
Noche de película
Arturo miró a Diego por un largo momento, mientras el hombre continuaba riéndose a su costa.
—Con amigos como tú, ¿Para qué quiero enemigos? —soltó en un gruñido bajo y áspero.
—¿De verdad? —Diego se recompuso, abrió su portafolio y extrajo un periódico—. Pensé que era buen amigo, ahora no sé si darte o no este anuncio —dijo.
Arturo achicó los ojos.
—¿Qué es eso? —preguntó con curiosidad.
—Una convocatoria para contratar una maestra en el colegio Montfort, pero en vista que me