Capítulo 64
Larissa
Volvimos a casa en silencio. Y, al entrar, empezó el interrogatorio.
—Hija, hoy estás muy rara, ¿ha pasado algo que no quieras contarme? ¡Que sepas que puedes contármelo todo!
—¡No, todo va bien! Tú eres la que estás confundiendo las cosas, ¡porque yo estoy normal! Un poco nerviosa, y con ganas de ver a Augusto, ¿vendrá hoy? —fingí.
— No lo sé, porque tú le pediste que no viniera, ¿te acuerdas? —dijo ella.
— Sí, ¡pero pensé que quizá se pasaría! Bueno... ¡me voy