CAPÍTULO TREINTA Y CINCO
Camila Fernandez
Estoy ayudando a Pablo en todo lo que puedo, pero la situación se está volviendo difícil; a veces se aprovecha de mi bondad y me pide demasiadas cosas, como que le lave y le vista.
No es que sea vaga ni nada por el estilo, pero quedarme mirándolo desnudo me da vergüenza, y cuando vi su miembro, me asusté mucho. Nunca había visto uno así antes, solo en una foto que me enseñó una vez una amiga, y ni siquiera pude disimular mi susto.
Si todo eso t