****Richard****
¡Que se jodan! ¡que se jodan todos! Me encerré en mi oficina, cogí una botella de whisky, estaba casi vacía y mi cabeza llena de pensamientos oscuros. El maldito de Xanders creía que podía venir a mi casa y hablar del pasado. Tomé un trago directo de la botella. Y Elena, esa zorra se cree que más importante de lo que es.
Tomé otro trago de whisky sintiendo el ardor en mi garganta. La oficina estaba en penumbra, iluminada solo por la luz tenue de la lámpara de escritorio. Los do