Leonardo sostuvo el teléfono demasiado tiempo.
Clara lo observó. No lo dijo. Vio cómo sus ojos recorrían la fotografía una vez y luego otra, con esa atención que ella ya conocía: no era la mirada de quien analiza una pista, era la de quien busca algo específico en una imagen y teme encontrarlo.
La mujer en el auto tenía la misma postura que Isabela. Los mismos hombros. El mismo modo de inclinarse al entrar.
—¿Puedes confirmar que es ella? —preguntó Clara.
—La imagen no tiene suficiente resol