Alecksander salió de la ducha con una toalla al rededor de la cintura y con otra se secaba el pelo. Estaba en el apartamento de Víctor y se disponía a arreglarse para llevar a Regina a cenar. Le había pedido que se pusiera guapa, así que él no pretendía llegar con olor a sudor y a tierra.
Se había pasado casi todo el día rastreando a los nómadas, con Alistair y Ariana. Habían organizado a las tribus más fuertes de las cercanías para que les ayudaran, ya que a esas alturas la noticia de lo acont