161: No puedes elegirla a ella.
Ian
Era mi padre, Dios...
En un punto solo puedo pensar en que tal vez si no le hubiese llevado la contraria aquél día al irme de casa, a lo mejor estuviese aún... vivo.
—¿Ian? —En la distancia la voz de mi chica habló.
Miré rápido hacia su dirección. Mellyanna estaba en la puerta del apartamento en donde yo vivía, con Ronett asintiendo con la cabeza, a su lado.
La había llamado no sabía cómo ni con qué tiempo pero Melly estaba allí, enterándose de tantas cosas a la vez que me sentí peor.
No ob