113: Un secreto revelado.
Ian.
Cansado y con algo de sueño entro a casa para recibir la luz de la cocina en su máximo esplendor.
—¿En dónde está? —me cuestiona Ronetta.
Se encuentra tomando algo en una taza pequeña, luce cansada y preocupada.
—No lo sé, me llamó para lo de su colección… —Tomo asiento con ella afincando mis codos de la isla y ella me observa con fijeza—. Nos vimos en un restaurante de paso, no me comentó sobre su vida.
—Me siento sola —expresa mi madrastra con tristeza después de un largo silencio—. Sash