Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
Sentí que el piso se abría bajo mis pies, el aire desapareció de mis pulmones de tajo. Me agarré del borde del lavabo con las dos manos, apretando la piedra fría hasta que me dolieron los nudillos, tratando de no caerme de rodillas.
Esto era imposible, era una broma macabra, una maldita pesadilla.
La puerta del baño, que estaba emparejada, se abrió despacio.
—¿Damián? —La voz d







