Capítulo 43: Santa Vs Diabla.
—Mi amor, ¿por qué vienes tan golpeado? Ya basta Ángel, tienes que parar con todo esto. No quiero perderte—asienta Inmaculada con desesperación y se abraza con fuerza a su pecho.
—No me perderás cariño.
—Tan solo mírate, ¿quién fue el desalmado que te golpeó tan fuerte?
—Mi padre.
—¿Cómo, no estaba muerto?
—No, volvió y viene por venganza.
—¡Rayos! Si ya volvió, que se ocupe él de su legado, y te deje en paz.
—No será fácil zafarme de él, mi padre es terrible.
—Me asustas.
—No quiero que te inq