Narrado por Noah
La confesión de mis ruinas bajo la luz de la luna parecía haber derribado el último muro que nos separaba. Ya no era solo el deseo de dos cuerpos que se atraen; era la combustión de dos almas que se habían reconocido en sus cicatrices. El aire en la habitación se sentía cargado, denso, como el ambiente previo a una tormenta eléctrica en el pico de la vendimia.
Emma estaba allí, sobre mí, con su piel brillando como el nácar bajo la penumbra. Sus manos, siempre tan seguras y prof