Narrado por Noah
El mundo se había reducido a unos pocos centímetros. El aroma de Emma, esa mezcla de jabón neutro y algo puramente suyo, me nublaba el juicio. Estaba a punto de cometer una locura, de cruzar la línea que juré mantener sellada, cuando una punzada extraña, eléctrica y desconocida, me atravesó el cuerpo.
No fue un dolor de esos que me hacían querer gritar. Fue algo diferente. Una vibración aguda, como un hormigueo de mil agujas calientes, que nació justo por encima de mi rodilla d