Un día con los bebés.
SARA BLACKSTONE
El sonido suave de las risas y balbuceos llenaba la sala. La noche había sido tranquila, los bebés no molestaban para nada, solo mudarlos, y darles de comer, durmieron con nosotros, y no despertaron en toda la noche.
Aurora descansaba en mis brazos, envuelta en una manta celeste, mientras Valerio tenía a Alexander sentado en su pierna y Will jugaba con sus dedos, completamente fascinado con el reloj de su muñeca.
—Mira, pequeño, esto se llama “paciencia” —le decía Valerio, movie