54. Perdóname, Annabeth
La familia de Dominik está reunida en la estación de policía levantando una denuncia, y para bien o para mal, tenía que estar ahí.
Seguía siendo legalmente su esposa, además, ahora los papeles estaban invertidos y él era su cuñado de una manera bizarra.
Elena daba vueltas por el lugar sin descanso, Beth pensó que se haría un hoyo en el piso de tanta fricción con sus sandalias. Era una mujer alta que contrarrestaba su extra altura usando los zapatos más planos del mundo, tenía el cabello castaño