42. Identidad revelada
Annabeth se retorció las manos en su regazo, el mesero acababa de traerles la carta para ordenar.
—No sabía que vendríamos a un lugar tan elegante, me habría vestido para la ocasión —señaló Beth con una sonrisa a medias.
Miró alrededor del lugar, era totalmente exquisito y lujoso. Su diseño más bien parecía estar basado en inspiración griega, con sus tonos blancos, el mármol y las enredaderas adornando las paredes.
Sebastián negó con la cabeza, riéndose.
—¿Bromeas? Estás encantadora. Creo que c