43. Te quiero de vuelta
Trató de mantener la calma, respirando profundamente. Lo miró con determinación.
—Dime una cosa... Por pura casualidad, ¿sabes quién soy yo? —atinó a preguntar con la incertidumbre escrita en el rostro.
Si resultaba que él siempre supo quién era ella y se había acercado con otras intenciones... No sabía lo que haría, pero sería una venganza más a la lista. Por muy guapo y carismático que sea, no dudaría en sacar la artillería pesada.
Estaba harta de las traiciones, ella ya no era la misma mujer