41. Alarmas de peligro
Día días después, Annabeth se encontraba admirando el precioso anillo de compromiso que Sammael le había regalado. Brillaba contra la luz de la mañana, encajaba a la perfección en su dedo anular.
Al día siguiente de la pedida se había hecho la manicura, quería lucir con orgullo el anillo que era un símbolo de su amor.
Una sonrisa de absoluta felicidad adornó su rostro, todavía no podía creer que hubiera dicho "sí", le parecía un sueño del que no deseaba despertar.
De modo que ese día, en cuanto