Máximo estaba en su oficina, revisando unos documentos cuando su teléfono vibró. Era un mensaje de un número desconocido. Abrió el archivo adjunto sin pensar, y el mundo se detuvo.
Era una foto. Helena, en el café, con aquel hombre. Ricardo. Estaban sonriendo, inclinados el uno hacia el otro como si compartieran un secreto. Pero esta vez no era una foto borrosa tomada desde lejos. Era nítida, clara, y mostraba a Ricardo tocando la mano de Helena.
Máximo sintió que el aire se escapaba de sus pul