El sabor del deseo. 3-1
Serena
Pisé este pueblo perdido con mis pasos como un tambor de guerra, y supe que no estaba aquí por paz ni por aire fresco. La Brasa Oculta me llamó desde el momento en que vi su fachada rústica, oliendo a especias y a algo más llamativo que un simple sabor. Entré con la cabeza alta, porque yo, Serena Castelli, no paso desapercibida. El lugar estaba lleno: mesas de madera oscura, velas que titilaban con secretos, y un zumbido de voces que se apagaba cada vez que él pasaba.
Dante Queen.
Lo vi