—Es un placer tenerla aquí.
—Ya sé que no me esperaban— dijo, caminaba con elegancia frente al pequeño escritorio, en total había unas diez personas dentro de la oficina y todos los ojos estaban puestos en ella, había llegado antes de la fecha acordada, su hermana le había advertido de que no podía permitir que la rechazaran, lo que ofendió mucho a Loren. ¿Quién demonios se iba a atrever a rechazarla para estar en una pasarela a última hora cuando ya llevaba un par de años fuera de eso? Solo lo