Su piel se erizó cuando las manos femeninas comenzaron a recorrerla. Notó el ritmo de sus movimientos, el respeto y la seguridad con la que la trataban, y pronto, la burbuja dulce de aquella combinación de aromas la envolvió. No comprendía bien el motivo de la solicitud de Ares. ¿Qué despertaba en él ese aroma dulzón? ¿Le gustaba encontrarlo en su piel? ¿Realmente sabía dulce cuando la besaba o la lamía? Ante su propio reflejo, chupó una zona de su brazo y, aunque percibió un ligero sabor acara