Lo que Nunca Tuvo Sentido.
Durante años repetí la misma historia hasta convertirla en verdad: nos divorciamos porque Caelan cambió, porque la presión era insoportable, porque amar, a veces, no alcanza cuando todo alrededor colapsa.
Era una narrativa simple. Dolorosa, sí, pero lógica.
Ahora empezaba a resquebrajarse.
La primera grieta no fue un documento, fue una sensación, esa incomodidad persistente que se instala cuando algo encaja demasiado bien.
El modelo había eliminado a Noah para facilitar una transición limpia. E