La Pregunta.
Durante días me hice la pregunta equivocada.
La repetía en silencio mientras caminaba por los pasillos, mientras observaba a Dorian en reuniones donde cada palabra parecía medida con precisión quirúrgica, y mientras veía a Caelan enfrentarse a periodistas que ya no buscaban respuestas, sino fisuras.
¿Dorian había diseñado todo aquello? ¿Había sido él quien impulsó la narrativa, quien permitió que el desgaste creciera hasta volverse casi irreversible?
La hipótesis resultaba cómoda, moralmente or