Advertencia Disfrazada.
No me llamaron desde un número conocido y eso me inquietó de una manera más grande de lo que me gustaría admitir, eso nunca podría significar nada bueno, y eso ya fue una señal.
El mensaje no decía mucho: una reunión breve, un asunto menor, alguien que “prefería hablar antes de que las cosas se complicaran”.
No mencionaba a los Vance, al menos no directamente, pero tampoco es que hiciera falta. A estas alturas, el silencio también era una firma, una firma que conocía del derecho y del revés.
A