El Otro Lado del Divorcio.
Abrí el documento sabiendo que iba a doler antes incluso de leer la primera palabra.
No fue una intuición romántica ni una sospecha ligera, fue una certeza física, algo que se instaló en mi pecho cuando vi el encabezado clínico, limpio, impersonal, como si estuviera leyendo el expediente de un desconocido y no una parte enterrada de mi propia vida.
“Protocolo de estabilización emocional.”
Debajo, en una tipografía fría, estaba mi nombre. No como persona, como factor.
Me quedé inmóvil varios seg