19. Aceptando una realidad que no cometí.
Kamila
Mis ojos se ensancharon. Sentí que el aire me faltaba mientras leía el documento. Me tapé la boca, horrorizada. Esto no era lo que yo había firmado. Recuerdo perfectamente que en aquel entonces sólo vi un pagaré, una solicitud de donación para el orfanato y un donativo para Viktor. Sí, era mucho dinero, muchos rublos... pero no decía nada de esto.
En mis manos estaba ahora un papel que decía otra cosa: un acta de divorcio con mi firma estampada... ¡una firma que yo jamás habría puesto pa