32. Inconsciente.
Viktor
Suspiro intrigado mientras observaba a Geovanny, el me entregó un sobre con documentos.
—Aquí están los papeles. Usted y yo firmaremos este acuerdo. Sus hombres serán testigos, los míos también. Quiero que lo atrapemos juntos. Cuando lo tengamos, lo quiero en bandeja de plata.
Lo miré fijamente, y en mi interior hervía la misma sed de justicia que lo consumía a él.
—De acuerdo, Giovanni. Acepto.
Él respiró hondo, como si al fin compartiera un peso que llevaba demasiado tiempo solo.
—Tam