―Gisel. ―Logan se puso en pie, él no podía creer que ella estuviera ahí frente a él, ¿Cómo era posible? ―Creí que tú…
―Escuché las noticias. ―La mujer se acercó. ―No dudé en venir. ―Lo abrazó con fuerza y aspiró su aroma. ―No pude mantener mi promesa. ―Logan la miró a los ojos una vez se apartó de ella.
―Nunca debiste marcharte. ―Marcos se aclaró la garganta.
―Sí bueno, se me dio la oportunidad y no quería decir no. ―Río. ―Cuéntame, Marcos, ¿Por qué estás tan afligido y furioso?
―No quiero a un