Isla inició a chillar como una loca, llena de emoción que finalmente su tonto amigo decidiera hablar las cosas con la mujer que ama. Sin dar explicaciones empezó a apagar todo el equipo de Faitth, ellas tenían que hacer muchas cosas antes de que se llegara la hora de esa cena.
―No preguntes nada. ―La señaló. ―Hay que ir de compras, al spa y por último al salón de belleza. ―tiró de ella para sacarla de la oficina. ―Belén, estaremos fuera. ―Miró a la chica. ―Tenemos un asunto importante que atend