Una vida profesional exitosa, soltera y con muchísimas ganas de comerse al mundo y no eructarlo. Faitth Archibald se miró al espejo con una sonrisa en los labios, satisfecha con su aspecto y con la vida que tiene.
Dejando un largo suspiro abandonó su habitación para reunirse con su familia, había tenido un hito más y, por lo tanto, sus hermanos se reunieron en la mansión de sus padres para pasar unos días juntos y poder ir a la fiesta de inauguración del nuevo hotel que habían construido junto