Dos años, pensó Faitth sin poder apartar la mirada de esos ojos azules que parecen mirarla con frialdad, dos años en los que no supo de él y ahora está ahí en frente mirándola como si fueran unos desconocidos.
―Logan no tarda en venir. ―Isla la ayudó a salir del trance. ―Creí que no vendrías. ―Faitth ignoró lo que provocó ese reencuentro con el hombre que amó y al cual se le entregó de todas las maneras.
―Lo siento, quería darte una sorpresa y por eso no te avisé que cambié de opinión. ―Pasó s