Un chal estaba tirado como quiera sobre el mueble rosa del cuarto.
A la señora no le gustaba el desorden, así que quizás se quitó esta prenda y con el apuro la dejó tirada.
La Sra. Drulog recogió el chal y se dirigió a la enorme habitación anexa que hacía de vestidor de la Sra. Grace.
De hecho, esta habitación completa era solo de la madame que no compartía una habitación matrimonial con su esposo.
Los esposos Edwards dormían en habitaciones separadas y aunque eso era muy normal en las parejas