Las luces de la ciudad se extendían a lo lejos, parpadeando como pequeñas estrellas artificiales desde la ventana de mi habitación.
Esa vista siempre me envolvía en una nostalgia terrible, una sensación que no podía esconder. Me recordaba noches más simples, cuando mi mayor preocupación era elegir qué película ver en la televisión.
Me arreglé para dormir, haciendo una trenza en mi cabello. Al escuchar la puerta de la habitación de Nick cerrarse, solté un suspiro triste.
Ya llevábamos un mes y