AMBER PIERCE
Me levanté de la mecedora y me acerqué con cautela a Byron. Siempre me sentí protegida por su ceguera, aunque pudiera sentir mi mirada, no era capaz de ver mis gestos, o eso creía hasta que sus ojos se movieron hacia mí, como si me estuvieran enfocando.
—¿Sigues creyendo que te fui infiel? —preguntó con su voz profunda y ronca, la misma que me hacía temblar cuando la escuchaba. Levantó las flores hacía mí. Abundantes rosas y lirios. Una mezcla de colores que me parecía hermosa—. Am