Mundo ficciónIniciar sesiónAMBER PIERCE
Di media vuelta y dejé la bolsa con comida sobre el escritorio de la secretaria, mientras en silencio salía de ahí, limpiándome las lágrimas con el dorso de mis manos y con el corazón roto por haber sido una tonta que confió más de lo que debía, por pensar que Byron sería diferente.
Mis piernas temblaban







